Saber qué se puede acompañar con un vino Rioja

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Copas de vino tinto

El placer de la gastronomía reside para muchos en saber maridar a la perfección un vino tinto con determinados platos. Existen una serie de principios fundamentales que guiarán al consumidor por el camino correcto.

La denominación de origen de los vinos tintos es esencial para realizar una perfecta combinación con los platos. En este sentido, cabe aclarar que el maridaje o armonía gastronómica no es otra cosa que el arte de saber combinar, de la forma más acertada posible, los sabores, los aromas, las texturas y los colores de la comida con el vino.

La denominación de Origen Clasificada (DOCa) de la Rioja, debido a sus peculiaridades organolépticas, tiene una afinidad concreta hacia una serie de platos específicos. Con ellos, las cualidades de ambos componentes, vino y alimentos, se expanden en el paladar y el olfato del consumidor mucho más que si se tomasen por separado.

Un maridaje básico para los no iniciados

Copa de vino tinto

En principio no hay por qué preocuparse por la combinación entre vino y comida. El temor por no “acertar” en el maridaje debe desaparecer, pues no es una cuestión estandarizada. La elección del vino para acompañar un plato o viceversa es una cuestión de gusto y paladar, es decir, propia y particular de cada comensal.

Cierto es que hay que mantener un orden en la forma de servir los vinos. Como norma general, los vinos tintos jóvenes se servirán antes que los envejecidos, los más ligeros antes que aquellos que tengan más cuerpo y estén más estructurados, los de menor graduación alcohólica antes que aquellos que tienen más alcohol y, lógicamente, los secos antes que los dulces, que se usarán normalmente como acompañamiento de los postres.

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Existe una norma básica en la que todos parecen estar de acuerdo, una relación de comida y bebida basada en los colores. De este modo, el vino tinto irá bien con carne roja, el blanco con pescados, arroces y carnes blancas, y los postres con los vinos dulces, aunque esto no es más que una regla muy básica que no tiene por qué darse en todos los casos.

En cuanto al gusto, se deben tener en cuenta los sabores básicos que lleva el plato y las características del vino. De esta forma, los vinos ácidos se combinan a la perfección con alimentos salados o grasos y los vinos dulces con comidas dulces.

El podio del Salón de los Mejores Vinos es para un Rioja

ofreciendo copa de vino tinto

La Guía Peñín, en su XX Salón de los Mejores Vinos de España, celebrado en el recinto ferial de Madrid (Ifema) el 28 y 29 de octubre, ha dejado en el podio a un tinto de Viñedos de Páganos de la Rioja con la máxima etiqueta de 99 puntos.

Con esta garantía, que muestra un ejemplo de la excelente cosecha y su mejor tratamiento en los vinos con Denominación de Origen Rioja, cabe preguntarse cómo sacarle el máximo partido a la hora de maridar, para optimizar las características de la comida y de la bebida. Con este objetivo, se ha redactado este artículo.

El maridaje con los vinos tintos con D.O. Rioja

Los vinos tintos con Denominación de Origen Rioja, debido a sus especiales características de sabor, aroma, textura, acidez, color… tienen una concepción más concreta en cuanto a su maridaje, se debe conocer, por tanto, lo que se puede acompañar con un vino Rioja para conseguir un pleno en satisfacciones al paladar.

Los vinos más jóvenes van a maridar espectacularmente bien con los aperitivos y con los entremeses, pero también con la verdura y las ensaladas, e incluso con ostras y mariscos en general. Al igual que ocurre con los blancos, los pescados, quesos suaves y pasta son perfectos para este tipo de vinos tintos jóvenes. En definitiva, es un vino que puede sustituir fácilmente a los blancos en cualquier momento y lugar. Además, son los preferidos para las legumbres cocidas, guisos de verduras, carne blanca en salsa o asada, e incluso para la carnes rojas o los quesos semicurados. Los vinos tintos jóvenes de la Rioja tienen un más que amplio abanico de posibilidades, como se acaba de ver.

cuatro Copas de vino tinto

Los tintos con crianza en barrica, es decir, con un mínimo de un año en barrica y con un mínimo de edad de tres, son perfectos para los potajes, cocidos, lentejas guisadas, entrecots y filetes de ternera, cordero, pavo relleno, cerdo y quesos curados.

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En cuanto al Reserva, vinos seleccionados con crianza mínima entre barrica y botella de tres años, y el Gran Reserva, vinos de grandes cosechas criados con un mínimo de 2 años en barrica de roble y otros dos años en botella, son ideales para maridar con grandes asados de carne roja, platos de caza, como el ciervo y el jabalí en salsa, quesos muy curados, embutidos de calidad y jamones.

Elegir antes el vino que el alimento

Habitualmente, se elige la comida y, en su correspondencia, se decide el vino que va a servir de acompañamiento. Pero esto no tiene por qué ser así, de hecho, cada vez se le da más importancia al vino, sobre todo si tiene un carácter marcado y una Denominación de Origen de prestigio, como es el caso de los Rioja.

En las cenas, en las que solo son dos personas los comensales, es cada día más habitual elegir primero un vino de acuerdo a los gustos de la pareja para proceder a la selección de platos que pueden maridar bien con el vino, que se convierte en el protagonista indiscutible de la velada.

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