Un postre tradicional que a todos gusta, las natillas

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Llego la hora del postre y no hay nada que guste tanto como los postres de toda la vida. Por eso hoy prepararemos un dulce plato que nació en los conventos y que triunfa entre grandes y pequeños. Es la hora de tomarnos unas natillas y disfrutar con el sabor de lo tradicional de la cocina. Pues hay clásicos que siguen siendo una gran elección.

Presentación de las natillas en la mesa

Todos hemos comido natillas en algún momento de nuestras vidas pero, ¿sabéis cuál es su origen?. Pues aunque no se conoce con exactitud, el origen de este tradicional postre se sitúa en los conventos europeos. Aunque también nos encontramos con otra teoría, que sitúa su origen en Francia. Este país vivió una época revolucionaria en el mundo gastronómico, de la cual aún hereda su prestigio, en el siglo XVIII. Durante este periodo nacieron los placeres de la cocina francesa, que tantos grandes platos nos han traído. Por ello, debido a la diversa creación de dulces y postres de este periodo, se relaciona la creación de las natillas a los cocineros franceses.

Es difícil determinar su origen. No obstante, las natillas están muy extendidas en España, aunque cada vez menos personas se ponen en la cocina a prepararlas y optan por comprarlas ya listas. Este alimento, aunque muy calórico también es beneficioso, pues nos aporta diversos nutrientes de la leche y el huevo. Por ello su consumo, sin excesos, puede ser positivo para nuestra nutrición.

Tiempo de elaboración: 1 – 1:30 horas Dificultad: Media

Ingredientes:

  • 6 huevos
  • 1/2 litro de leche
  • Azúcar
  • 1 limón
  • 1 – 2 cucharadas de Harina de maíz (Maizena)

Elaboración paso a paso

  1. Separamos las yemas de las claras y las ponemos en un bol con el azúcar. Las mezclamos bien con la ayuda de las varillas y le añadimos la cascara de limón rallada.
  2. Añadimos la leche, que ha de estar templada, con las cucharadas de Maizena disueltas a la mezcla.
  3. Cocinamos la mezcla al baño maría dándole vueltas de vez en cuando con una cuchara de madera. Veremos como poco a poco la mezcla comenzará a espesar. Cuando adquiera una textura cremosa y ese color amarillo que la caracteriza, estarán listas para que dividamos mezcla en recipientes individuales, en este caso de barro. Dejaremos que se enfríen y luego las pondremos en la nevera hasta que llegue el momento de comerlas.

A la mesa

Ya tenemos las natillas listas y nos esperan en el frigorífico a que nos pongamos con el mejor paso de todos, comerlas. Pero aún ahora podemos hacer algo para que sean más atractivas. Por ejemplo, podemos espolvorear un poco de canela sobre estas o si nos gustan las natillas con galleta María, antes de meterlas en la nevera podemos poner una galleta sobre estas.

Este postre lleva su tiempo y ha de preparase con antelación, pero sin duda su rico sabor hará que dejemos de comprar las natillas y preparadas y seamos nosotros los que las elaboremos. Como en muchos de los platos que os mostramos, podemos variar esta receta y adaptarla a nuestros gustos, añadiendo canela a la leche o incorporando chocolate. Pero os animo a que probéis esta receta y nos dejéis un comentario a continuación.

¿Os gusta esta receta tradicional? ¿Cuál es vuestra variación preferida? ¿Las preparáis de otra forma? Recordar que podéis compartir con nosotros vuestras ideas o fotografía de vuestros platos en Facebook, Google + y Twitter.

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