Un plato cuyo interior sorprende, croquetas de remolacha

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La semana pasada decidimos daros la oportunidad de elegir la receta que os apetecía conocer. Son muchos los platos que tenemos en nuestro recetario pero puede que alguno os interese más que otro. Por eso, cada semana os preguntarémos por la receta que os apetece conocer en Facebook y la ganadora será expuesta cada Martes porque vosotros la habréis elegido. ¿Listos para conocer el primer ganador?

Croqueta de remolacha partida por la mitad

Es vuestra oportunidad de decidir que receta os enseñaremos, y para ello basta con que votéis en nuestra página de Facebook, tal y como han hecho muchos usuarios de la red social la pasada semana. Tras la primera votación, en esta semana a triunfado un clásico de la cocina tradicional, las croquetas. Este plato es tan versátil que prácticamente podemos prepararlo con cualquier ingrediente que tengamos en casa.

Por si existe alguien que no conozca este alimento, las croquetas son porciones de masa realizadas con diversos ingredientes y béchamel que tras pasarlas por huevo y pan rallado se fríen y se obtiene un crujiente y cremoso bocado. Su origen es francés, aunque es muy popular en España. Es sin duda la forma más recurrente de aprovechar sobras, pues aunque podemos usar los ingredientes específicamente para hacer concretas es común utilizar el pescado o carnes que nos han sobrado de otros platos para elaborarlas.

Tiempo de elaboración: 2.30 horas

Dificultad: Media

Ingredientes

  • 1 Remolacha grande
  • 250 ml de leche
  • 4 o 5 cucharadas de harina
  • 1/2 Puerro o 1/2 cebolla mediana
  • Sal
  • 2 dientes de ajo (opcional)

Elaboración paso a paso

  1. Lo primero que debemos hacer es picar el puerro en trozos muy pequeños, para que cuando mezclemos todos los ingredientes no nos encontremos trozos grandes y sea más fácil darle luego la forma a la croqueta.
  2. Picamos en dados minúsculos la remolacha. Si no os gusta encontraros trocitos de ingredientes en las croquetas, más adelante podremos triturarlos un poco. Si por el contrario nos gusta hallar estos pedacitos, debemos picarlos muy pequeños para que luego no nos dificulten darle forma a las croquetas.
  3. En una sartén, lo suficientemente grande para soportar todos los ingredientes, rehogamos el puerro. Si hemos decidido añadir ajo, lo pondremos un poco antes del puerro para que el aceite adquiera su aroma. Una vez tengamos el puerro un poco hecho le incorporamos la remolacha y dejamos sofreír ambos ingredientes, mezclando de vez en cuando con una cuchara de madera.
  4. Llega la hora de preparar la béchamel, para ello retiramos los ingredientes y reservamos. En la misma sartén que estábamos usando añadimos una cucharada de aceite y las cuatro cucharadas de harina. Damos un par de vueltas con una cuchara de madera, dejando que la harina y el aceite se mezclen y la harina pierda el sabor a crudo. Entonces incorporamos la leche poco a poco, para obtener una masa cremosa. Inmediatamente después añadimos la remolacha y el puerro rehogados y mezclamos. Lo dejaremos cocinar, hasta que todo se convierta en una masa homogénea y veamos que se despega de las paredes de la sartén.
  5. Una vez este lista la masa, la dejaremos enfriar para poder manejarla, aproximadamente tendremos que esperar unos veinte minutos. Entonces comenzaremos a darle la forma alargada con la que se suele prepara las croquetas.
  6. Tras haber dado forma a todas las croquetas, preparamos dos cuencos o platos hondos, uno de ellos con un huevo batido y el otro con pan rallado. Pasaremos cada croqueta, primero por el huevo y luego por el pan rallado, cuidando que cubran cada rincón de la croqueta.
  7. Una vez hecho todo el proceso anterior, solo nos queda freír las croquetas en abundante aceite dejando cada uno de sus lados dorados.

A la mesa

Ya tenemos nuestras ricas croquetas que además sorprenderán cuando nuestros comensales descubran su colorido interior. Con este plato también haremos que los niños tomen algo con verduras y que a la ves disfruten con la comida.

Podemos servirlas como aperitivo o como plato principal. Acompañadas de una ensalada tendremos un perfecto primer plato. Ya que para prepararlas necesitaremos bastante tiempo es un plato que podemos dejar listo en la nevera el día anterior. Solo tendremos que sacarlas del frigorífico y freírlas. E incluso si no disponéis de mucho tiempo, podréis preparar más cantidad y congelarlas usando recipientes actos para este uso. Cuando las usemos simplemente tendremos que sacarlas unos minutos antes, para que se adapten a la temperatura ambiente y las freiremos directamente.

Como os comentábamos al principio, este plato se puede prepara con casi cualquier ingrediente, así que bastará con que sustituyáis la remolacha por el ingrediente que os apetezca utilizar. Pero si no se os ocurre con que, no os preocupéis os seguiremos dando ideas, para que hacer croquetas sea como hacer un plato diferente cada vez.

¿Cómo preparáis vosotros las croquetas? ¿Cual es vuestro ingrediente preferido para elaborar este plato? Para todo lo que nos quieras contar ha llegado el momento a continuación y si queréis elegir el plato que os mostraremos la próxima semana no dejéis de visitar mañana nuestra página en Facebook.

Archivado en Béchamel, Besamel, Cebolla, Croquetas, Harina, Leche, Remolacha
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Comentarios (13)

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