Receta de tortilla española, un plato facil y rápido

COMPARTIR 0 TWITTEAR

La primera vez que te enfrentas a cocinar tu solo generalmente nos encontramos con dos alternativas: cocer pasta o freir un huevo. Pues bien, como un huevo frito así solo no es un alimento muy completo, ¿por qué no preparamos una tortilla? Hoy vamos a prepara una tortilla española, un plato muy fácil que se prepara muy rápido y cuya única dificultad esta en darle la vuelta. ¿Lograrémos lanzarla al aire y recogerla de nuevo con maestría?

Tortilla española cortada en rectángulos

Ya os hemos hablado de lo versatil que es el huevo y no hay mejor muestra que ver la variedad de recetas en que lo hemos utilizado. Pero no podíamos olvidarnos de una receta fundamental, la tortilla española o de patatas. Esta receta es de los primeros platos que aprendí a cocinar y aunque es tremendamente simple hay que practicar hasta conseguir darle la vuelta con destreza.

Descubrir el origen de un plato tradicional como este es algo casi imposible. Sin embargo, se sospecha que su origen puede estar en Extremadura en la localidad de Villanueva de la Serena o al menos así figura en la obra “La patata en España. Historia y Agroecología del Tubérculo Andino”, escrito por el científico del CSIC Javier López Linaje, que sitúa su creación en esta localidad durante el siglo XVIII.

Aunque es muy popular la leyenda que otorga la autoría de la tortilla de patatas al general Tomás de Zumalacárregui, que durante el sitio de Bilbao, ideó este plato para saciar el hambre de las tropas carlistas. Sin duda su origen será dificil de determinar, pero su polarización si que se puede relacionar con las guerras carlistas. Debido sobre todo a que se trataba de un alimento rápido y nutritivo, que podían preparar hasta en los hogares más humildes.

Dificultad: Baja

Tiempo de elaboración: 20 – 30 minutos

Ingredientes (para 2 personas)

  • 4 huevos
  • 1/2 cebolla
  • 4-5 patatas medianas
  • Sal (al gusto)

Elaboración paso a paso

  1. Lo primero que debemos hacer será pelar las patatas y trocearlas. Podemos picarlar dando vueltas a la patata y sacando pequeñas lascas, como veréis en la imágen o también podemos picarlas en dados medianos.
  2. A continuación salaremos ligeramente las patatas y las freiremos. No deben quedar muy fritas, ya que luego llevarán un rato más de cocción. Por lo tanto el punto ideal es cuando el interior este cocido, pero sin que lleguen a estar doradas del todo por fuera.
  3. Mientras freimos las patatas, picamos media cebolla en trozos muy pequeños. Esto lo hacemos así para que se cocine bien, ya que no vamos a saltearla previamente. En caso que os guste encontraros con trozos más grandes, os recomiendo saltear la cebolla ligeramente y reservar.
  4. En un bol grande añadimos los huevos, generalmente dos huevos por comensal, y los batimos. Un truco para que la tortilla nos quede más esponjosa es batir primero las claras, hasta montarlas y luego incorporar las yemas. Cuando más aire incorporemos a los huevos, más esponjosa nos quedará.
  5. Añadimos la cebolla picada a los huevos y mezclamos bien para que los ingredientes se repartan.
  6. A continuación incorporamos las patatas ligeramente fritas. Lo mezclamos todo bien, para el huevo impregne las patatas y así logremos una unión perfecta.
  7. En una sartén con unas dos o tres cucharadas de aceite caliente, volcamos el contenido del bol. Para que nos quede uniforme utilizaremos una cuchara de madera para igualar la mezcla y repartirla por toda la superficie de la sartén.
  8. Llega el momento crítico, cuando ya lleve un tiempo y notemos que el huevo comienza a cuajarse llega la hora de darle la vuelta a la tortilla. Para ello, podéis utilizar un vuelca-tortillas, que no es otra cosa más que una tapa de plástico con una especie de mango que nos ayudará a sostenerlo mientras lo giramos. Es muy práctico y te aseguras que la tortilla no se te caiga. En caso que no tengáis esta herramienta, la forma más clásica es utilizar un plato. Ha de tener un diámetro mayor que la sartén, de lo contrario seguramente se nos escurrirá mezcla. La clave es poner el plato sobre la sartén, fijar la mano al centro de plato y sostener con fuerza mientras giramos la sartén para que la tortilla caiga sobre el plato. A continuación, deslizaremos la tortilla para introducirla de nuevo en la sartén y se cocine por el otro lado. Para ello podéis utilizar una espátula de goma que os permita empujar todo el contenido.

A la mesa

Una vez cocinemos la tortilla por ambas caras ya tendremos este plato listo. El punto de cocción es algo que queda al gusto de cada uno, a algunos les gusta que el interior este más jugoso y por lo tanto tendrán que cocinarla menos. Es un plato muy fácil y rápido que puede resolver perfectamente una cena o podemos tomarla como aperitivo en una fiesta cortándola en cuadros.

La tortilla española es un plato muy socorrido que se prepara con ingredientes que generalmente no faltan en nuestra despensa. La podemos tomar caliente como templada, por eso es uno de esos platos fundamentales en las excursiones, ¿quién no ha ido a una excursión de niños con una tortilla que preparó nuestra madre en la tartera?.

No necesita mucha presentación , bastará con servirla en un plato y cortarla en cuatro porciones para repartir. Si la tomamos sola puede ser un plato único muy nutritivo. Aunque yo a veces la tomo junto a una ensalada abundante lo que hace que la proporción de esta receta nos valga para una cena de cuatro comensales.

¿Cómo preparáis vosotros la tortilla? ¿tenéis algún truco especial para darle la vuelta? No os olvidéis de dejarnos vuestras opiniones e ideas a continuación en nuestro apartado de comentarios.

Archivado en Huevo, Patatas, Tortilla, Tortilla de patatas, Tortilla española
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios (5)

Usa tu cuenta de Facebook para dejar tu opinión.

Publica tu opinión usando tu cuenta de Facebook.

Otras webs de Difoosion