Receta de ensalada de garbanzos

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Nos gusta comer legumbre, pero generalmente asociamos este tipo de platos con guisos que en épocas más calurósas se nos hace muy dificil comer. Por ello hoy os traemos una nutritiva ensalada en la que el ingrediente estrella es el garbánzo, una de las legumbres con más valor nutricional. Por lo tanto, ya no tenéis escusas para comer legumbre de forma diferente. ¿Queréis ver cómo?

Presentación del plato de ensalada de garbánzos

Comer legumbre un par de veces en semana es garantía de estar bien alimentado, o al menos eso es lo que me han dicho a mí desde siempre. Por eso en mi despensa siempre tengo a mano algún grano para cocinar, a demás que es un alimento estupendo para mantener la línea Ya os mostrámos que se pueden comer lentejas en veranos y ahora le llega la hora a los garbanzos.

Este plato frío, podemos preparalo con tiempo y tenerlo listo en la nevera para cuando llegue la hora de comer. Por eso se convierte en una receta ideal para llevar a la oficina si tu vida laboral te obliga a comer fuera a diario. Para ello, os recomiendo llevar en un recipiente la cantidad de ensalada que valláis a tomar y en uno más pequeño el aliño. En general las ensaladas tienden a oxidarse más tras incorporarle salsas, llevándo el aliño por separado nos asegurarémos que este fresca y podrémos incorporás más o menos cantidad según nos apetezca.

Dificultad: Baja

Tiempo de elaboración: 1 hora

Ingredientes

  • 1/2 bolsa de ensalada variada (Lechuga,rúcula, lombarda, escarola rizada y espinacas)
  • 250 g de garbanzos cocidos
  • 1/2 manzana
  • 1 trozo pequeño de calabazín
  • 1 zanahoria mediana
  • 50 g de queso fresco cortado en dados
  • Aceite
  • Salsa Worcestershire (salsa perrins)
  • Sal

Elaboración paso a paso

  1. Primer paso:

    • Lo primero que debemos hacer es cocer los garbanzos en agua y sal con una hoja de laurel. Para ello los dejaremos la noche anterior en remojo. Notarémos que a la mañana siguiente los garbánzos han crecido y su cocción será más fácil. Podemos utilizar los garbánzos que ya vienen cocidos y que encontrarémos en el supermercando, aunque sin duda recomiendo cocinarlos nosotros mismos.
    • Con la ayuda de un rallador de grosor medio, rallamos el calabazín y la zanahoria. En esta ocación hemos utilizado un robot de cocina con rallador para facilitarnos más la tarea, pero podréis realizar esta labor con un rallador manual.
  2. Descorazonamos la manzana y picamos la mitad de esta en dados. En esta receta solo necesitarémos media manzanada, así que será conveniente que preparémos otro plato con manzana para aprobechar la mitad que nos sobra.

  3. En un bol grande, en que servirémos la ensalda, vertemos la mitad del contenido de una bolsa de lechuga variada. En nuestro caso, la nuestr lleva lechuga,rúcula, lombarda, escarola rizada y espinacas, pero podréis utilizar las varientes de lechugas que más os gusten.

  4. Sobre las lechugas incorporarémos la mitad de los garbánzos ya fríos y escurridos. De este modo este ingrediente no nos quedará en la parte superior y se hará un reparto más igualado al servir.

  5. Añadimos el calabacín rallado a la ensalada. No necesitarémos cocinarlo, y al estar en trozos tan finos será muy agradable al paladar.

  6. A continuación incorporamos la zanahoria que también hemos rallado previamente. Intentando repartirla bien sobre toda la ensalada.

  7. Sobre todos los ingredientes anteriores incorporarémos los dados de manzana.

  8. Añadimos los pedazos de queso fresco. En nuestro caso hemos utilizado queso que viene troceado previamente para utilizar en ensalada.

  9. Tras incorporar todos los ingredientes, añadimos el resto de los garbánzos. De este modo destacarán frente al resto de ingredientes y tendrémos dos capas de garbánzos que harán más homogéneo el reparto entre los comensales.

  10. Es la hora de aliñar la ensalada, para ello regaremos con unas dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

  11. Y como toque final, le incorporarémos una cucharada de salsa Worcestershire. Si os gusta mucho su sabor, podréis añadir una cucharada más de esta salsa. Pero como esta salsa inglesa tiene un sabor tan intenso, preferímos ser moderados pero esta cantidad variará según nuestros gustos.

A la mesa

¡Voilà! Ya tenémos un estupendo plato a la mesa que complementado con un segundo plato ligero será una comida completísima. Para servirlo bastará que llevéis a la mesa la fuente o bol con toda la ensalada y que cada comensal se sirva lo que desee de la misma. Este tipo de ensaladas agradecen ser servidas en cuencos o platos hondos ya que de este modo, a nadie se le escapará un garbanzo del plato.

Fresca, saludables y sobre todo muy saciante este plato puede convertirse en un ideal plato único pues llena bastante. Podréis preparar muchas variaciones de esta por ejemplo cambiando la manzana por otras frutas como la pera o el melón e incluso añadiendole tacos de jamón. Sin duda es una forma diferente de tomar legumbres y de variar nuestro menú habitual.

¿Qué os ha parecido esta receta? ¿Soléis tomar ensalada de legumbres? No os olvidéis de dejarnos vuestros comentários a continuación.

Archivado en Calabacín, Escarola rizada, Espinacas, Garbánzos, Lechuga, Lombarda, Manzana, Para llevar, Queso, Queso fresco, Rúcula, Zanahoria
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